El asado


Encontramos Silvia, una catalana, estaba estudiando en Rosario. ya conocia Brasil, hasta Campinas. Fuimos a un shopping chico, pero bello. No me acuerdo bien, lo creo que era una estación de tren antiga antes de las tiendas ricas se instalaren. Agarramos Mariano, un amigo de ale y fuimos al mejor bar que ya he ido en mi vida. Arriba del rio Paraná, que cortaba las dos ciudades Rosario - Victoria. Bebemos cerveza, hablamos de todo un poco y salimos a casa de Ale y Claudio para hacermos un asado.
Compramos todo. Una quilmes, vino y brahma. Hacia calor demasiado, los mosquitos nos mordian y era imposible caminar por la calle tranquilo. Todos nadaron en la pileta, yo estaba colorado por el sol, cara y brazos rojos. Ya era de noche. las costillas asaban, las esaladas estaban hechas y bebiamos quilmes con jámon. Hablavamos de cultura brasileña mezclado con la española y aún escuchando funk. Que gracioso! Mi español habia mejorado, los rosarinos vuelan mientras hablan y el acento es distinto del porteño.
Comimos todo y ya estabamos en pedo. La lluvia calió, fuerte. Tuvimos que entrar y la luz acabó. Nos quedamos hablando y sacando fotos adentro. Mariano que tiene la mamá brasileña me contó sobre su ex novia todo en portugués, yo lo entendia bien. Cuando los rosarinos hablavan entre ellos me quedaba un rato perdido, pero después me acostumbré. Salimos a dejar todos en su casa, en el oscuro mismo. Golpeé la mesa con mi pierna, ahora ya tenia una marca para me recordar. Todos se fueron, fue la mejor parrila que comi.


La casa era como de muñeca, dos pisos y con una pileta chica. Los muebles de todo el mundo en cada parte. Nueva York y España mezclados en solamente un lugar. He comido un pan com jamón tipico argentino y ya me acosté, estaba más casado que un esclavo. Ale dejó todo listo para yo llegar e ya me acostar, que suerte la mia de encontrar personas así, buena gente.
He dejado la vantana abierta a ver la calle, que bello. Me levanté a las nueve y desayunamos. Ale habia agarrado un mapita de Rosario para yo conocer, él iba a laburar y yo iba al centro solo para caminar por los peatonales. Me dejó en una calle ancha, linda. Fuí al locutorio a llamar a Brasil nuevamente.
Conoci un pibe que vivió en Curitiba en 1994, tuvo una novia brasileña y todavia era enamorado de ella, que linda historia.
Salí y entré en la avenina Córdoba, habia un peatonal todo nuevo con las contruciones y iglesias antiguas y regeneradas. Vi una tienda de chancletas brasileñas y comi una comida tipica. Big Mac porteño.
Caminé por toda la calle y fuí a la bandera, una torre. 'La Patria de la Fraternidad y el Amor'. Magnífica en expresión de glorificar a la Bandera Nacional. "Aquí Reposan los Restos del Soldado Argentino Muerto por la Libertad de la Patria".
Salí y fuí al parque españa, dónde encontré una biblioteca de libros viejos. Subi la calle Salta, creo yo, esperé ale me encontrar en la entre rios. Después fuimos a la escuela dónde él ensiña clase de salsa, todo era cultural y fantastico.

Ansiedad


Me quedaba cuatro horas antes de mi vuelo. No me pasaba nada a la cabeza, pensar que quizás podria me faltar tiempo demasiado para lo realizarse. No hacia nada más en mi laburo, esperaba mirando el reloj. La primera parte se quedó listo, sali del salón. Caminé hasta mi colectivo que me llevó a casita, todo fue igual a lo que he imaginado. Llegué, me duché y sali dejando todo. Cuando vi ya estaba en Guarulhos haciendo el check inn, mi abuela nerviosa me dejó en la cola con un beso en mi frente y salió.
La avión ya estaba en las nubenes y prendi mi ipod siempre escuchando Hot Chip, no lo sé, creo que fue como un cd que comenzó, todo estaba lindo.
Durmi casi el vuelo todo, aún no tenia cerrado mis ojos ya que laburé por la noche. Bajé en Ezeiza, grande aeropuerto, caminava siempre en la duda si estaba cierto lo que hacia, era gracioso, pasé por la migración, ahora si, estaba en tierras porteñas, che! Como un sueño de chico, mirava todo el nuevo y las sonrisas de el pueblo. Fuí hasta la tienda de mi colectivo a Santa fé, no tenia más lugar, tuve que me quedar esperando el otro a las ocho. Me lo compré un pucho porteño 'Le Mans' y prendi afuera. Todos los taxistas preguntandome '¿taxi?', '¿necesita de taxi?'. Dije que era brasileño, todos pensabam que era italiano por mi acento, prendi otro pucho con un taxista simpatico que ya habia conocido Camboriú, después supe que todos los argentinos conocieron el sur brasileño y yo todavia no. Llamé por teléfono Ale y mi familia en Brasil a avisarles que todavia vivia.
Adentro conoci dos chicas, Melisa y Valeria, dueñas de una tienda de remeras de fútbol. Me quedé casi 2 horas las contando todo como era mi vida y que hacia en las tierras del tango y aún solo.
Bueno, luego era las ocho, todavia conoci um Canadense/Argentino de Rosario que iba a visitar la mama, él dijo algunas cosas de tú pais y que tenia un hermano brasileño. Ya en el colectivo, pasado doss de el viaje de cuatro. Bajamos en una estación de servicio, pagué 12 pesos en un alfajor tipico, una enpanada de pollo más un jugo. Cuando vi llegamos a Rosario, una ciudad menor que la capital, me recordaba por un rato Campinas, pero era distinta por naturaleza. Habia un rio que cortaba Victoria y Rosario, dos províncias Santa Fe y Entre Rios, y el centro todo nuevo, muy diferente de acá con las calles todas enfermas. Fui casi el ultimo a bajar, el chófer me dejó en una estación de servicio a las dos y fuera a dehar una pareja de italianos más lejos de dónde habia bajado. Solo en el oscuro, nadie en las calles, todo vacio fui a un taller cerca en la esquina para llamar ale por telefono, peo no habia y el chico que no supe el nombre me ofreció plata. Caminé en una calle y enconté un chicos jugando la pelota y vi un coche. Vi cuando ale y su novio Claudio salieron del coche. Los encontré.


 

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